Baldomero Segura: Los Colegios permiten a las empresas contar con buenos profesionales regidos por códigos éticos

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Inauguramos en nuestras noticias una serie de entrevistas a reconocidas personalidades relacionadas con el sector agronómico que, desde diferentes perspectivas, nos ayudarán a conocer mejor nuestro sector. Abre esta sección Baldomero Segura, Presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Agrónomos de España y Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Levante. 

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Baldomero Segura es el Presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Agrónomos de España y Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Levante. Con estos cargos puede ofrecer una visión panorámica de la profesión y de la necesidad de su formación continua para el desarrollo de su actividad en empresas como Tradecorp.

 

Pregunta: Los colegios profesionales ha sufrido una merma de sus funciones tras la ley Omnibus de 2009, a día de hoy, ¿Cuál es la situación de estas instituciones?

Respuesta: La Ley por la que se rigen los Colegios Profesionales es de 1974 y desde entonces no ha sufrido cambios significativos. Tan solo aquellos obligados por el nuevo marco europeo en materia de servicios profesionales. Aunque es cierto que la ley de 2009 eliminó la necesidad de estar colegiado para desarrollar determinadas actividades. No obstante, la base de la regulación profesional en España sigue siendo la ley de 1974. En ella se establece que son los colegios los que se encargan de regular a los profesionales titulados. Además, en el caso de las ingenierías la colegiación es obligatoria, incluso para los funcionarios.

Pregunta: ¿Qué le aporta a un profesional agrónomo estar colegiado?

Respuesta: La colegiación en el caso de la ingeniería agronómica ofrece unos servicios que facilitan el ejercicio de la actividad profesional, como seguros de responsabilidad civil, recibe asistencia y asesoramiento técnico o legal en numerosas áreas de la actividad y por supuesto mucha formación que le permite estar al día para ofrecer un servicio de calidad a sus clientes.

Es importante señalar que la formación continua que ofrecemos la hacemos en colaboración con las empresas, tanto clientes de los servicios profesionales como proveedores de los propios profesionales. Es un lugar de intercambio de ideas que beneficia a todos. Y para las empresas se puede convertir en un buen granero de profesionales.

En el caso de ingenieros agrónomos, la colegiación aporta seguridad en el ejercicio profesional, vinculado en muchos casos a decisiones relacionadas con los productos fitosanitarios, los agronutrientes, bioestimulantes y fertilizantes, que son sectores con una profusa y exigente regulación. La colegiación les permite contar con un seguro, y una cobertura técnica y de formación continua.

Pregunta: Hace mucho hincapié en la formación. ¿Cómo se articula?

Respuesta: Parte de nuestra actividad se centra en jornadas que nos permiten estar en contacto con el sector. Muchas de estas jornadas las ofrecen empresas como Tradecorp y que permiten a los profesionales estar al día de las novedades del mercado. Además, dado que es un sector muy regulado y que cambia constantemente, nosotros estamos siempre ofreciendo formación adicional, jornadas sobre I+D, sobre nuevos productos, sobre legislación… siempre ofrecemos una puesta al día de los conocimientos.

 

Pregunta: Ha nombrado la formación y la participación de las empresas en dicha formación, ¿Cómo es la relación entre las empresas y los colegios?

Respuesta:  Cada colegio lo organiza de diferentes maneras. En el caso del COIAL –Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Levante- del que también soy decano, estudiamos con las empresas las necesidades que tienen y planteamos un curso a medida, incluso cursos de capacitación profesional. Esto permite a las empresas poder contar con profesionales a medida, y ofrecemos a los colegiados la posibilidad de entrar en contacto con empresas que requieren de profesionales cualificados. Así que somos útiles a ambos grupos de interés: a nuestros colegiados y a las empresas.

 

Pregunta: La actividad de los ingenieros agrónomos repercute directamente en áreas como la sostenibilidad del sector agrario, ¿cómo se trabaja este concepto desde los Colegios profesionales?

Respuesta: Los ingenieros agrónomos desarrollamos nuestra actividad en un sector fundamental como el de la agroalimentación. Es un sector estratégico. Hoy en día, el objetivo es alimentar a una población creciente sin deteriorar el medio ambiente. Es un esfuerzo conjunto entre empresas, administración, profesionales y los propios consumidores.

Y es cierto que se ha producido un cambio de mentalidad en los agricultores que antes solo buscaban volumen de producción. Ahora, sin dejar de lado el volumen, se busca la diferenciación y que, además sea respetuosa con el medio ambiente. Para ello los ingenieros especialistas en producción vegetal desarrollan sistemas de agricultura de precisión, agricultura 4.0, nuevas tecnologías para la bioestimulación y nutrición vegetal, planificación para la minimización de los medios de defensa sanitaria y un largo etcétera. Todo esto no sería posible sin la innovación y el desarrollo tecnológico. Y por eso los Colegios apuestan por una formación constante de nuestros colegiados en las herramientas que permitan profundizar en productos más sostenibles, en técnicas más respetuosas con el medio ambiente, teniendo presente siempre el marco legislativo establecido. Para los colegios de agrónomos la sostenibilidad es parte fundamental de la actividad que deben desarrollar nuestros colegiados.

 

Pregunta: Habla de la actividad profesional, ¿Qué le aporta a los profesionales en activo estar colegiado?

Respuesta: Los Colegios siguen siendo fundamentales para los profesionales, para las empresas y para la sociedad porque establecen normas deontológicas de comportamiento de dichos profesionales que garantizan las buenas prácticas en el ejercicio profesional. En la actualidad, junto con otras ramas de la ingeniería española, hemos desarrollado un sistema de acreditación basado en competencias demostradas por el profesional, otorgado por una entidad independiente y homologable al implantado ya en otros países.

Para los colegiados la acreditación profesional es un instrumento que homologa sus competencias a nivel internacional, facilitando el desarrollo de su actividad en otros países. Para los clientes y para los empleadores de nuestros colegiados es una garantía de conocimientos y experiencia puesta al servicio del ejercicio profesional.

Los Colegios en el siglo XXI siguen siendo útiles porque velan por los intereses de los clientes de los servicios profesionales al garantizar que los mismos se desarrollan con unos niveles de calidad adecuados, en un marco de ética y deontología profesional y respetuoso con las normas que regulan la relación entre ambos, existiendo, como es lógico, la posibilidad de reclamación y comprobación de calidad en las actividades.

Para las empresas, clientes o proveedores de nuestros colegiados, contar con profesionales colegiados significa tener a personas que se forman continuamente, que están al día en sus conocimientos y que también están regidos por un código ético de conducta.